domingo, 26 de abril de 2015

Camino de Sangre y...Rosas. Capitulo 9 y 10.

9

Llamó a mi corazón, un claro día,
con un perfume de jazmín, el viento.
                                                   

Luego de la partida de Lourdes, Rafael se encerró en su dormitorio donde la lectura lo transportó a un mundo en que la justicia y los derechos de los hombres eran respetados por aquellos que detentaban el poder.
De contrabando logró adquirir un ejemplar de “El Nacional” de Montevideo. Allí, Echeverría publicó:”La lógica de nuestra historia,pues,está pidiendo la existencia de un nuevo partido,cuya misión es adoptar lo que haya de legítimo en uno y otro partido y consagrarse a encontrar la solución pacífica a todos nuestros problemas sociales...El problema fundamental del porvenir de la Nación Argentina fue puesto por Mayo:la condición para resolverlo en tiempo es el progreso;los medios están en la democracia...fuera de ahí...no hay sino caos,confusión,quimeras”
Pegó un respingo  haciendo que el diario se le cayera de las manos,al escuchar los gritos desaforados de Jovita
_Joven,joven.Lo necesita su padrino.-Jovita golpeó bruscamente la puerta. Rafael sobresaltado escondió el diario en su baúl y lo cerró con la llavecita que llevaba siempre en una cadena de oro que colgaba de su cuello.
_Calma,¿qué pasa?_trató de parecer tranquilo.
_No sé, pero me dijo que era urgente.
Rafael encontró a su padrino en el salón comedor.Parecía irritado.
_Rafael menos mal que lo encuentro en casa.Algo terrible acaba de suceder.
_¿Qué?,hable padrino_sin saber la causa Rafael se intranquilizó por Lourdes.
_El Gobernador nos anunció que los unitarios sotretas intentaron asesinarlo.
_¿Cómo?...con la protección estricta de su guardia personal...
Últimamente Rosas vivía encerrado en su mansión de Palermo porque temía un atentado contra su persona. Rafael sabía que Su Excelencia engañaba a sus enemigos haciéndoles creer que atravesaba la ciudad en su galera colorada completamente cerrada  tirada por cuatro caballos y escoltada por seis u ocho soldados.En realidad él iba y venía de Palermo a caballo en altas horas de la noche y protegido por hombres de su confianza, carniceros de profesión.
_Vamos a tener que reforzar la protección del Gobernador y uste’ se va a encargar.
_¿Yo?¿por qué?.Hágale ese encargo a Santa Coloma o, mejor aún, al Jefe de Policía, don Parra.
_No se me retobe Rafael.Mis órdenes no se discuten, se cumplen.
_Está bien padrino, no se enoje.Ahora cuénteme que pasó.
_Hace unos días un franchute le regaló a su Excelencia una caja que quedó sobre su escritorio. Ahí estuvo sin que le diera importancia hasta que la Manuelita se la pidió.Ella se la llevó al dormitorio y cuando abrió la tapa varios tubos la apuntaron.Si no juera por la agilidad del Gobernador, que la tiró por la ventana, siguro que le hubieran disparado a los do’
_Me resulta muy extraño lo que me está contando padrino.
_El mismo Gobernador dijo que si seguía con vida era porque Dios lo había protegido.Los que nos enteramos de la monstruosa noticia salimos por las calles indignados y juriosos.¿No nos escuchó?Fue hace un rato no ma.’Que se enteren esos inmundos unitarios , a don Juan Manuel no se le puede tocar porque es el ungido de Dios
_No escuché...estaba leyendo...¡ay Dios mío!
Rafael salió disparado coma alma que se la lleva el diablo dejando con la boca abierta a Cuitiño
“Lourdes estaba en la calle en el momento que era recorrida por la muchedumbre enardecida ¿Y si esos locos la alcanzaron?”Le compelía saber lo sucedido. Desesperado, corrió a la casa de Lourdes. Las consecuencias de su presencia preguntando por ella no le interesó ya era hora que se supiese la verdad.Basta de ocultamientos. Más tarde tendría una charla con su padrino, dura, decisiva;pero ya nada le importaba, sólo Lourdes,su sol,su vida.
Mientras tanto Ciriaco se quedó de una pieza cuando Rafael lo abandonó de manera abrupta.”¡Qué bicho le habrá picado!”, pensó perplejo rascándose la cabeza.
_¡Jovitaaaaa!Vení pa’acá
_Mande patrón_como de costumbre la negra se presentó sudorosa y temblando.Ese hombre era mandinga para ella.
_¿Averiguaste algo?Rafael está muy nervioso.Hace un rato desapareció.Estaba blanco como si hubiese visto la luz mala.¿Vos sabés algo?
_Hoy vino de visita una señorita muy linda y elegante.Tomó el té con doña Panchita. La trajo el joven...Los vi besarse de una manera...
_¿Cuál es su nombre?
_Lourdes
-¿Lourdes Aguirrezabala?
_Eso mesmo.Me lo dijo su criada que estuvo tomando unos amargos conmigo y la mama.Parece que se están viendo hace bastante.
_¡Ahijuna!...Podes irte y seguí espiando.
Cuitiño estaba furioso,”de todas las jóvenes que se morían por estar con él tuvo que elegir justamente a Lourdes Aguirrezabala .La lealtad  a Rosas de esa familia está en duda.Muchos son los hipócritas que fingen devoción al régimen rosista y conspiran  por atrás. Lorenzo Escalante es uno de esos, además con ese hombre tengo una cuenta pendiente”.
Vigilaría bien de cerca a Rafael y a Escalante. Se propuso frustrar el romance, él tenía los métodos apropiados para lograrlo.
Rafael, ajeno a las elucubraciones de su padrino,en la esquina de la cuadra de la casa de Lourdes se encontró con el doctor Muñíz.
_¿Qué le pasa muchacho?Está muy pálido.
_Doctor,¿hay alguien enfermo en lo de Aguirrezabala?
_No, nada de cuidado.La señorita resultó herida levemente en el brazo por el gentío que salió hoy gritando por las calles...por lo del atentado, usted sabe...
_SÍ.sí, me enteré.¿Cómo está ella?
_Asustada pero bien.Le vendé el brazo y le recomendé tomar una tisana para los nervios.¿Usted la conoce?Lo noto preocupado.
_La conozco, de hecho venía a visitarla.
_Ajá....Lo dejo mi amigo, tengo otra consulta en lo de Lezica.¿Cómo anda su abuela?Espero que siga mis recomendaciones.
_Quedese tranquilo doctor.La cuidamos con todos los recaudos.
El doctor Muñiz cruzó la calle y se perdió de vista al doblar por la Piedad.
Rafae
l reflexionó, ese no era el momento adecuado para presentarse.Mejor esperar a que los ánimos se apaciguaran y en un clima de tranquilidad declarar a la familia el inmenso amor que sentía por Lourdes.

           
                                                              10


Te amo con cada frágil aliento
con cada sonrisa y con cada lágrima de mí ser;
y si Dios así lo desea,
trás la muerte te amaré aún más.
                                                     ¿De qué modo te amo?, Elizabeth B.Browning


La habitación le daba vueltas.No era ni por la herida ni por la tisana de tilo.La figura de su abuela se volvió borrosa a consecuencia de las lágrimas,que sin resistencia,se derramaban como perlas sobre la seda de sus mejillas.
La voz de doña Mercedes, siempre cálida y tierna, se volvió dura, seca.
_Lo que me estás diciendo es una locura, es descabellad
_Pero abuela yo lo quiero y él a mí.
_¡Un mazorquero,Lourdes,un mazorquero!
_El no es un mazorquero, sólo acompaña a su padrino.
_¡Ja,Ciriaco cuitiño!Un asesino,un hombre vil e inescrupuloso_intervino Lorenzo,sorprendido y enfadado por la confesión de Lourdes.
_Pequeña lo único que deseo es tu felicidad y donde la buscas no está
_No diga eso abuela_Lourdes estaba desesperada, supuso que encontraría resistencia pero nunca una negativa rotunda.Su cuerpo maltrecho por la caída no sentía dolor, pero su alma estaba destrozada.¿Cómo explicarles que su corazón latía al compás del corazón de Rafael?
_La Mazorca es una organización temible,es el brazo armado de Rosas.Cientos de unitarios, muertos por ellos.Amigos míos ,buenas personas,inocentes de los crímenes que se le imputaban fueron cruelmente torturados,otros fusilados sin juicio previo._Lorenzo se abalanzó sobre Lourdes. Se contuvo para no samarrearla.¿Cómo convencerla para que desistiera de semejante disparate?
_Y si ese muchacho finge amarte para espiarnos?_dedujo con temor Lorenzo_¡Si me están espiando por el problema que tengo con mis tierras!
_Tío como supone esa barrabasada. Rafael me quiere,su padrino tampoco está enterado de lo nuestro.Yo nunca lo nombré ni le mencioné las tierras que tiene arrendadas por el Río Salado.
_Esa gente no es de fiar, querida, nosotros sólo queremos tu bien_doña Mercedes acercó su silla al sillón en donde estaba recostada Lourdes y le acarició el rostro con dulzura.Le seco las lágrimas con su pañuelo de encaje y la besó en la frente.
_Abuela, entiéndame, lo quiero.
_¡Insensata!_gritó Lorenza fuera de sí.
_Lorenzo, por favor, con gritos nada arreglamos. Lourdes, todo ésto me hace muchísimo daño.Perdí a tu madre, no quiero perderte a vos también.Tu amor por ese mazorquero encierra peligro para vos y para nosotros.
_Es verdad Lourdes_Lorenzo trató de calmarse_bien sabés que no estamos de acuerdo con la política de ese loco de Rosas.Cercena nuestros derechos, pisotea la libertad...Desea manejarnos como si fuesemos títeres para hacer su voluntad y si no lo consigue, implanta el terror.¡Cuántos desaparecieron!Jóvenes capaces,instruidos,amantes del progreso,defensores del libre albedrío.¡Rosas impone su pensamiento y a los que se le oponen los decapita!_estalló Lorenzo indignado por tanta prepotencia.
_Rafael no es así.
_Pero si es un mazorquero, niña,¡despierta de una vez!_Lorenzo,furioso,arrojó un florero contra el piso.Su sobrina,una criatura delicada,frágil,sensible...con un mazorquero...jamás.
_Tío,tío_suplicó angustiada.
Doña Mercedes primero experimentó un frío intenso que se apoderaba de su cuerpo, las manos le sudaban y luego la tierra se abría bajo sus pies y ella caía, caía....después la oscuridad.
_¡Abuelita!_Lourdes se olvidó de su dolor y corrió hacia su abuela que estaba tendida sobre la alfombra.Puso con cuidado la cabeza de la anciana sobre su regazo llorando amargamente.
_¡Mercedes!...¡carajo!....Josefa,las sales.Mira el resultado de tu caprichito_Lorenzo no medía sus palabras.El miedo lo atenazó.Mercedes...Lourdes...las amaba profundamente...no las podía perder.”¡Maldito tirano hijo de puta, no vas a dividir a mi familia!
_Abuela, contésteme_le pasó el frasquito de sales por la naríz. En el tercer intento, doña Mercedes reaccionó.
Muy despacio, con la ayuda de Lorenzo se paró y se sentó en el mullido sillón. Tina se apresuró a prepararle un te de belladona.El clima era muy tenso.
_No es nada, querido, tranquilizate.Vos también Lorenzo. Fue sólo un mareo.
_Hay que llamar al doctor Muñíz.... ¡Domingo!
_No, Lorenzo, ya me siento bien
_Sin embargo..._insistió preocupado.
_No Lorenzo.Lourdes quiero que pienses detenidamente tu decisión.El destino de todos está en tus manos. Lorenzo corre peligro.El ayudó en la fuga de Bustillo, Alberdi y Somallera.Si eso se descubre no sólo perdería sus tierras sino su vida y nosotras...no sé que sería de nosotras.¿Comprendés querida?
_Sí abuela, pero...lo amo con todo mi corazón.Soy tan feliz cuando estoy a su lado.Me siento completa.
_Si mi amor_doña Mercedes la abrazó como cuando era una niñita y estaba asustada por uno de los cuentos de domingo.
_Quiero que esté bien abuela, no soportaría que algo malo le sucediera a usted o al tío Lorenzo. Los quiero muchísimo.Voy a romper con Rafael, quédese tranquila y usted también tío.
Lourdes quebrada, estaba en un callejón sin salida.Renunciar a  Rafael era renunciar a ella misma.En un instante su mundo se desmoronó.Miró a su abuela, sonreía aliviada. Lorenzo, en un rincón, comenzó a respirar.
Las tres personas que más amaba en la vida estaban enfrentadas y ella tenía que elegir.De momento había tranquilizado a su abuela y a su tío aunque la última carta todavía no estaba echada.
.Hablaría con Rafael, entre los dos encontrarían una solución.
Esa noche durmió intranquila.Unos ojos oscuros, tormentosos la acechaban;la torturaban y le arrancaban el corazón.Se despertó agitada y empapada de sudor.Bajo,muy bajo repetía sin cesar “Rafael,Rafael,no me abandones en mi dolor”.
Intentó volver a dormir.Su esfuerzo fue inútil.Se levantó de la cama, caminó hasta la puerta-ventana y se quedó allí parada mirando como hipnotizada el naranjo que se erguía orgulloso en el patio.Los primeros azahares comenzaban a aparecer, la vida renacía,”ojalá el amor que siento por Rafael me haga renacer fuerte para luchar por nuestra felicidad”.
De pié y temblando, la encontró Tina a la mañana temprano cuando fue a llevarle el desayuno
_Lourdes, querida, rápido, acostate que te abrigo bien.Si estás helada, te vas a enfermar.
_¡Ay Tina!¿qué puedo hacer?no quiero renunciar a Rafael y ¡no lo voy a hacer!
_Ahora no toquemos ese tema.Primero tomate este café con leche calentito y después ya veremos.
Lourdes protestó aunque Tina se salió con la suya.Mientras tomaba su café, Lourdes, decidió no pedir consejos.Ella actuaría por su cuenta dejándose guiar por sus sentimientos.
A Tina le extrañó el cambio súbito de Lourdes, pero no se lo hizo notar y se mantuvo callada ella también.
La ayudó a vestirse y a peinarse y luego se retiró.”Qué triste está mi niña”, Tina acongojada no sabía como ayudarla.
Al quedarse sola, Lourdes fue hasta su tocador y de uno de sus cajones sacó papel y una pluma.Le escribió una nota a Rafael en donde le rogaba encontrarse en La Alameda.Tomó la mantilla que descansaba sobre una de las sillas, se cubrió y fue en busca de Lola. La encontró en la cocina planchando sábanas.Sin desearlo, una sonrisa se dibujó en su rostro .La pobre Lola, flacucha y desgarbada, apenas podía levantar la pesado plancha.Era todo un esfuerzo.
_Dejá lo que estás haciendo y llevale esta nota a Rafael. Seguro está en su casa todavía.Dásela  a él, únicamente a él, ¿entendiste?
_Sí niña voy enseguida_Para Lola fue un placer abandonar el planchado,lo detestaba.
Encontró a Rafael justo cuando montaba su caballo para dirigirse al cuartel.Se sorprendió al ver a Lola y más, al terminar de leer el recado.
_Decile que allí la espero.
Las horas pasaron lentamente para los dos. Lourdes estaba ansiosa por contarle lo ocurrido con  su abuela y su tío; y Rafael desesperaba por saber como se encontraba luego de ser atropellada por el gentío embravecido el día anterior.
_Abuela voy a La Alameda.Cité a Rafael para hablar tranquilos del destino de nuestra relación.
_No olvides nuestra conversación, Lourdes. Tene mucho cuidado, que te acompañe Tina.
_Tina salió, voy con Lola._mintió Lourdes. Tina no les permitiría expresarse con libertad, ella no iba a romper con Rafael, iba a buscar una salida.
Cuando llegaron él ya estaba esperando.Para su adentro agradeció que había poca gente, ningún conocido.
El la abrazó con delicadeza evitando el brazo vendado. Lourdes disimuló los rasguños de su rostro con una capa liviana de polvo de arroz y un toque delicado de carmín, pero él igual los descubrió.”Está así por mi culpa.Tendría que haber ido con ella a su casa. Pobrecita mi amor”.
_Mirá lo que te pasó por testaruda.Esos locos te podrían haber matado.De solo pensarlo....
_El doctor Muñiz no le dio importancia, me siento bien.
_Ya sé,él me dijo lo que te pasó y me tranquilizó.
_Pero como....
_Mi padrino me puso al tanto de lo ocurrido en las calles y me vine como loco para tu casa.En la entrada me encontré con el doctor que me detalló la situación y me explicó tu estado de salud.
_Anoche le conté a mi abuela y a mi tío Lorenzo lo nuestro y se pusieron furiosos.
_¿Por qué?No lo comprendo.¿Cuál es el obstáculo que impide nuestro amor?
_Ellos..Nosotros nos oponemos al régimen de Rosas
_¿Por qué no me lo dijiste?¿No confías en mí?
_No voy a negarte que al principio tuve miedo y después no quise darle importancia a ese conflicto político,por eso nunca me referí sobre ese asunto.Sin embargo es un fantasma que siempre nos está sobrevolando y ya no lo resisto.No quiero dejarte Rafael,se lo prometí a mi abuela pero no quiero,no quiero....._Lourdes se arrojó en los brazos de Rafael llorando. Lola de lejos los observaba y lloraba también.
_Seguiremos juntos Lourdes,no voy a permitir que te alejen de mí.Voy a presentarme a tu abuela y a tu tío ,si es necesario,y hablaremos seriamente.La política no puede separarnos.
_No, Rafael.Mi abuela es muy frágil y no soportaría una confrontación
_Entonces primero me entrevisto con tu tío Lorenzo y luego de aclarar ciertos puntos y puntualizarle mi hombría de bien,hablaremos con tu abuela. Rafael con sus besos bebió cada una de las lágrimas de Lourdes.”Todo se solucionará,mi amor,no temas”,estas palabras de Rafael fueron penetrando en su corazón herido otorgándole nueva energía
Atardecía cuando regresó a su casa. Lola fue directamente a la cocina para ayudar a preparar la cena y ella,sin buscar a su abuela,se encerró en su dormitorio
Doña Mercedes la vio desde la puerta vidriada del comedor. Lourdes pasó frente a ella sin mirarla,cabizbaja y apesadumbrada.”Señor,que no se repita la historia de Consuelo.No lo soportaría”,suspiró acongojada.
Lourdes apoyó la cabeza sobre la almohada de plumas y cerró los ojos.Las sienes le latían y hasta la tenue luz que se filtraba por su ventana la molestaba.Estaba cansada,no quería pensar ni planificar ni tampoco soñar;sólo quería dormir.Cuando lo estaba consiguiendo,Lola llamó a su puerta.Sobre una bandejita de plata le traía una nota.
_¿De quién es?,preguntó alarmada,”más problemas ,no por favor”.
_Es de don Cuitiño, me lo acaba de dar la Jovita,la sirvienta de doña Francisca.
Con mano temblorosa rompió el sello lacrado, extrajo la hoja que después de leerla cayó lentamente en el piso de madera.
Lourdes se derrumbó en la cama, se tapó la cara con el brazo sano y comenzó a llorar quedamente.
Lola no sabía cómo consolarla
_Niña ¿qué dice esa nota? No llore, se va a enfermar, mi niña linda.
Al no obtener respuesta, se quedó sentada al lado de Lourdes acariciándole la frente y los cabellos, que estaban desparramados sobre la almohada.
Al cabo de un rato, Lourdes se recuperó, se levantó con cuidado, recogió el mensaje y se sentó frente al tocador donde lo contestó con letra clara y elegante.
_Lola no te preocupes por mí, todo va estar bien, ya vas a ver.Ahora llévale mi respuesta a Jovita, ella sabe lo que tiene que hacer.
Lola salió apresurada y aliviada porque su niña parecía más tranquila.
Lourdes se quedó allí sentada, con la vista pegada a la imagen que le devolvía el espejo.
_¿Por qué la gente lo complica todo?Algo hermoso lo ensucian,lo destruyen.La abuela se opone,el tío Lorenzo se opone y encima ésto.
Releyó la esquela:”Mi estimada señorita, voy a ser directo.La relación que mantiene con mi ahijado no es de mi agrado y por lo tanto se vuelve peligrosa para usted y su familia.No le conviene ponerse en mi contra.Tenemos en la mira a su tío, sabemos de sus andanzas con inmundos traidores.Si no lo quiere ver colgando en la plaza Victoria termine con Rafael.Esto es entre usted y yo, si Rafael se entera no vuelve a ver a su tío vivo.Yo no amenazo, cumplo.Espero sea sensata. Ciriaco Cuitiño.”
Estrujó el papel con furia y desesperación.Redactó dos notas.Una para Cuitiño aceptando su propuesta y la otra para Rafael citándolo esa misma noche en el tercer patio, cerca de la huerta y amparados de la curiosidad de los negros que se movían por ahí, por el frondoso sauce llorón, su escondite preferido de pequeña.
Sonrió satisfecho luego de leer la nota.”Qué fácil resultó, qué fácil”
Cuitiño sabía manejar las situaciones límite y ésta era una de ellas.Contaba con armas  y sabía utilizarlas arteramente para lograr sus objetivos.Esa corderita tonta no le iba a arrebatar a Rafael,un verdadero lobo sanguinario en la lucha por una Patria soberana.
En cuanto a Lorenzo Escalante ya encontraría la manera de llevar a cabo su venganza.
Rafael leyó desconcertado el mensaje de Lourdes. Esa noche, después de la cena se había propuesto enfrentarse a su padrino.Amaba a Lourdes y se marcharían  de Buenos Aires.Lo tenía decidido, basta de luchas políticas.deseaba comenzar una nueva vida junto a la mujer que amaba lejos de la incomprensión.Sin embargo, ahora, la conversación tendría que esperar.
Comió en silencio, casi atragantándose con el estofado de cordero.Se sorprendió al notar el buen humor de su padrino.
Al terminar la copita de jerez que acostumbraban compartir  luego de las comidas, se retiró a su habitación.
“Hoy se termina esta chifladura”, se regocijó Cuitiño. El había leído también la nota de Lourdes para Rafael.Doña Francisca no salía de su asombro, ver sonreír a su hijo era un milagro aunque la preocupaba Rafael, nuevamente estaba taciturno.”Se habrá peliado con Lourdes,pobrecito”
Al escuchar al sereno dar las nueve de la noche se escabulló sigilosamente evitando ser descubierto.Montó a Moro y cabalgó pensativo,tratando de comprender la razón del llamado de Lourdes. Un poco antes de avistar la casa desmontó y tomando las riendas de Moro se caminó hacia la puerta trasera.Golpeó tres veces,como le indicaba la nota,y esperó ansioso.Un momento después Lourdes le abrió y se abrazaron. Rafael la besó presintiendo que sería la última vez y ella le devolvió el beso con el alma desgarrada,teniendo la certeza que esa sería la última vez.
De la mano se acurrucaron entre las ramas del sauce que parecía envolverlos, cobijarlos de la maldad que los amenazaba.
_Lourdes, no llores.No soporto verte así.
_Se acabó Rafael, terminamos acá_el llanto le permitió terminar la frase fulminante.
_¿Cómo?¿Por qué?¿Qué pasó?Yo lo tengo todo resuelto.Hoy mismo,ahora mismo nos fugamos.
_Imposible Rafael, mi abuela se moriría de la pena.Te repito es necesario que nos separemos, todo está en nuestra contra.
_No seas cobarde Lourdes. Luchemos por nuestro amor ¿.Acaso no me querés?
_Sabés que sí pero no puedo anteponerlo al dolor de las personas que lo han hecho todo por mí.
_¿Y yo?¿Te importo yo?_el mal genio de Rafael comenzó a encenderse.
_Entendeme Rafa, no quiero escaparme con vos,no quiero hacer sufrir a mi abuela...
_Pero a mí sí...Sos una niña bien, caprichosa y consentida,que juega con los sentimientos de los demás.
_¡No es verdad !¡No es verdad!
_Reconocelo, jugaste conmigo, te burlaste de mí.Claro, cómo una señorita de la aristocracia se iba a enredar con un hombre de mi ralea.Me engañaste, Lourdes.¿Te divertiste?Seguramente fuí el hazmereir de tus amigas¿Te divertiste comigo?¡Contestame!_Rafael la tomó de los hombros y la sacudió violentamente.Ella no se resistió,estaba destrozada.No podía ni debía confesarle la verdad.”Que piense lo que quiera, no voy a defenderme”.
_¿Querés saber?Sí,jugué con vos.Yo,enredada con un sucio mazorquero.¡Que ridículo!
_¡Maldita!estaba dispuesto a dejarlo todo por vos.No me importaba decepcionar a mi padrino,abandonar a mamita Pancha así enferma como está.Vos sos...eras lo más importante en mi vida...Vos me desprecias,vos, una bastarda...
_¿Qué decís Rafael?No soy una bastarda,es una vil mentira.
_¿Mentira?Todas tus amiguitas de la alta sociedad porteña lo saben y como vos te reiste de mí,ellas se ríen de vos. Preguntale a tu querida abuela, preguntale.
_Callate, por favor, callate!!!
Lourdes contuvo las lágrimas con todas sus fuerzas.Tenía que mostrarse fuerte, altanera y soberbia, cuando en realidad se estaba desangrando.No soportaba verlo sufrir.Lo amaba más allá de su entendimiento,pero la vida de Lorenzo dependía de ella.
_Andate Rafael, no tengo ganas de seguir escuchándote.
_Perdón, su alteza, ya me voy...
Ciego de ira dio media vuelta y abandonó la casa. Lourdes se quedó allí sola.Se sentó en una de las raíces del sauce que reptaba por la tierra apisonada y lloró.Las estrellas fueron testigos de la infinita tristeza que se adueñó de la muchacha que soñó con ser amada y que la realidad le respondió con rechazo y abandono.


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