sábado, 12 de septiembre de 2015

LA CABECITA NEGRA Cap 17

César se paseaba por la habitación, nervioso como león enjaulado. Estaba asustado a causa de una sorpresiva jugarreta del destino.
"¿Quién será el imbécil que me mandó esa nota?. El Lobizón no puede ser, yo mismo lo maté y lo enterré bien hondo. ¿Me habrá visto alguien? No, no ..."
Después de tantos meses, esa enigmática nota vino a reavivar los temores del muchacho. "Si alguien me vio matarlo, habrá visto también que le robé la plata...¡la plata!, eso es lo que quiere el hijo de puta  que me está vigilando, la maldita plata de Pedro Machuca. Tengo que descubrir quién es."
Al escuchar el ruido de la llave en la cerradura, escondió la nota con rapidez.
_ ¡Hola César!,¿qué cara?, ¿no te habrán echado?_ le preguntó Alma preocupada.
_ ¡No!_ le ladró.
_ No te enojes. Te preparo unos mates así cambias de ánimo.
_ Gracias hermanita. Tengo algunos problemas en el trabajo, nada serio, don Romualdo seguro los soluciona.
_ ¡Qué gran tipo ese don Romualdo! Si no hubiese sido por él, hoy todavía estarías gastando suela de zapato buscando trabajo.Cambiando de tema...tengo algo que contarte, y ¡por favor!, escucha tranquilo.
_ Dale, desembuchá de una buena vez, no me gustan los misterios_ y el recuerdo de la nota le agrió aún más el humor.
_ ¡Tengo novio!
_ ¡Queeé! Imposible, no me vengas con pavadas Alma. ¡Nada de novios!
_ Se llama Esteban y es el hijo de mi patrona
_ Vos estás loca de remate_ el semblante de César se volvió rojo como la grana.
_ Ella está de acuerdo, hasta es más amable..._ mintió.
_ Ya mismo quiero que termines con ese tipo, no me gusta nada este asunto.
_ Ni pienso _ lo enfrentó altanera._ Además me pidió casamiento y yo acepté.
_ No digo yo que estás completamente loca. ¡Cómo te vas a casar con un hombre que apenas conocés!
_ Van a ser ocho meses que salimos._ le aclaró decidida a no dejarse amedrentar por el temperamento colérico de su hermano._ Vos no sos nadie para prohibirme que me case con el Esteban.
_ ¡Cómo que no! Soy tu hermano mayor y se hace lo que yo digo. No se discute más,¡carajo!.
_ ¡Callate negro bruto!, le escribí a la máma y ella está contenta.
_ ¿Y desde cuando sabes escribir vos?_ se burló.
_ El Esteban me enseñó a leer y a escribir, ya leí unos cuántos libros. Claro, como vos casi nunca estás ni te diste cuenta _ lo amonestó._ Y ya que estamos confesando secretos,¿por qué llegas tan tarde por las noches?_ quiso saber intrigada por la curiosa conducta de su hermano.
_ Reuniones políticas. Estamos pasando por un momento complicado, Alma. Ya que sabes leer te habrás enterado que se está cocinando una Revolución. Está en los titulares de todos los diarios.
_ ¿Y eso que tiene que ver con vos?_ Alma empezó a temblar, a César la política lo apasionaba y eso era un gran problema...
_ ¿Cómo que tiene qué ver conmigo? ¡Tiene que ver conmigo, con vos, con todos! El país está en peligro Alma. Si los militares suben al poder,¡chau sindicatos!, todos estamos en peligro.
Los temores de César se cristalizaron a los pocos días.
La madrugada del 6 de septiembre de 1930, el General Uriburu junto con otros jefes militares, se pronunció contra el presidente Yrigoyen, que quedó arrestado en un buque de guerra.
El Congreso fue disuelto y se intervino a las provincias cuyos gobernantes pertenecían al partido depuesto.
Se declaró al país en "estado de sitio", suspendiéndose las garantías a los derechos políticos e individuales.
César se reunió con don Romualdo y sus compañeros en el bar de costumbre para tratar el tema.
_ Bueno muchachos, estamos fritos. Se acabó la libertad de libre expresión
_ ¿Que quiere decir don Romualdo?
_ Quiere decir, César, que ya no podemos protestar ante las injusticias del Gobierno, como el bajo salario, por ejemplo. Hay que cerrar el pico._ les advirtió indignado.
_ Pero ¿como es eso?, ¿no tenemos derecho a exigir un salario justo o a que nos paguen las horas extras?_ se encolerizó César.
_ ¡No grites muchacho!, desde este momento las paredes escuchan. Somos anarquistas, por lo tanto la policía nos vigila. Debemos ser prudentes, nuestra vida está en peligro. Olvídense de la huelga que teníamos preparada, nada de huelgas ni panfletos contra el Gobierno,¿entendido?.
Las semanas pasaron en un ambiente tenso.
El aspecto más oscuro de la gestión del General Uriburu fue la represión que descargó sobre muchos ciudadanos. Centenares de ellos fueron detenidos; otros, fueron despedidos de sus empleos por ser opositores a la Dictadura Militar.
En esa racha de arrestos cayó don Romualdo.







1 comentario:

  1. Pues,¿la verdad? al dia de hoy esta historia en mi país sigue igual.

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